Según representa el siguiente gráfico, los hackers pueden categorizarse en diferentes perfiles, cuyas motivaciones con el transcurso del tiempo van cambiando: En primer lugar se encuentran aquellos hacker inexpertos, personas sin amplios conocimientos que hacen uso de aplicaciones ya desarrolladas y se autoforman siguiendo tutoriales y diferentes manuales explicativos que se encuentran en la red, y cuya principal motivación es su innata curiosidad pero sin deseos de producir daños.

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Avanzando un poco, se encuentra el grupo de hackers amateur, representado por programadores con muchos conocimientos informáticos aunque sin solida formación, motivados por obtener ganancias económicas.

Y en la cumbre, se encuentran los hackers especialistas, movidos por intereses nacionales, nuevos grupos en auge pertenecientes a grupos muy organizados: servicios de inteligencia, diferentes áreas de espionaje industrial, grupos terroristas, criminales profesionales…

Y claro, no podía ser menos, los hackers también cuentan con ramas de especialización

NO !!! no todos los hackers son iguales:

Tienen su correspondiente especialidad, desde Lammers o Script-Kiddies, Crackers, Carders, Phreakers, Newbie, White Hats, Dark Hats, Hacktivistas, War driver, Trashing …., y así una larga e interminable lista. Nombrare los que me causan especial atención:

Hacktivistas: hackers con motivaciones ideológicas, con ética propia, promoviendo entre sus cibercomunidades, políticas propias tales como los derechos humanos, uso libre de las tecnologías, igualdad social…

White Hats: También conocidos como “hackers del lado del bien”, es decir, hackers éticos, expertos en seguridad informática, cuyos objetivos son descubrir e identificar vulnerabilidades de seguridad, avisando a las compañías propietarias de las vulnerabilidades descubiertas en sus productos.

ESTABLECIMIENTO DE MAFIAS

Y es que el negocio del malware es tan elevado que ha llegado a superar los ingresos que deja el negocio de la droga en todo el mundo, según datos de la consultora Frost & Sullivan.

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Hoy en día los compradores y vendedores de malware se reúnen a través de un “mercado negro”, web sites diseñados especialmente para este propósito. En estos sitios virtuales existen foros y subastas, donde puede llegar a encontrarse desde virus diseñados a medida, tarjetas de crédito con sus correspondientes PIN’s, hasta una amplia oferta de Exploits 0-days clasificados por producto y vulnerabilidad. Los precios pueden rondar desde 200 euros hasta alcanzar soluciones a medida que superan los 30.000 Euros.

 

Mercedes Martín

Responsable de Iniciativas de Seguridad y Privacidad

Microsoft España