De Tecnología, Software y Modelo Productivo
Encontrar algún aspecto positivo a la situación de crisis actual que vivimos tanto en el contexto internacional, como en España, es un ejercicio cercano al más “naive” de los optimismos. Pero es un ejercicio necesario, porque es imprescindible visualizar con ilusión un futuro cercano que acelere nuestra salida de este panorama de crisis.
El mayor control sobre el sector financiero, o la identificación de buenas prácticas existentes sobre dicho control (léase Banco de España p.e.), bla, bla ... podrían ser una consecuencia positiva, bien, pero sinceramente no es la que más me motiva.
Me motiva mucho más opinar sobre otro aspecto; sobre una conclusión a la que como País hemos llegado tras la necesaria introspección en momentos de crisis: y es que es necesario cambiar nuestro modelo productivo. Y además pensamos que la tecnología debe ser el vehículo principal que impulse dicho cambio.
La declaración de principios de nuestros gobernantes y la voluntad de emprender ese camino es una condición necesaria, positiva, pero todos sabemos que no suficiente.
No es posible cambiar un modelo productivo de un país de la noche a la mañana, o incluso quizá pudiera ser más adecuado hablar de Nivelar más que de Cambiar. Nadie quiere “aniquilar” la industria del “ladrillo”, del turismo, de la industria automovilística etc.., pero si disminuir drásticamente nuestra dependencia de estos sectores, impulsando la creación y fortaleza de otros muy prometedores e inexcusables como el tecnológico.
La tarea dista mucho de ser fácil, pero en absoluto imposible. Nuestra tradicional y “Unamunesca” carta de presentación en este ámbito (“que inventen ellos”), no es genética, ni está escrita a fuego en las Tablas de la Ley Spanish versión. Aunque si es evidente que tendremos que cambiar más cosas que otros si pretendemos que el sector tecnológico y la innovación se conviertan en uno de nuestros motores productivos, como ya lo es en otros países.
Desafortunadamente no tenemos “ombligo” en el que mirarnos, por lo que una primera medida sería dejar de buscarlo. Tenemos algunos proyectos punteros, algunas iniciativas interesantes y referenciadas, y está muy bien. Son de aplaudir. Pero se trata de crear un tejido productivo real, medible, competitivo, autosostenible (y no dependiente de una permanente subvención) y en consecuencia ser capaces de en un futuro poder contar 1000 historias de éxito diferentes y no 1000 veces la misma historia.
Un primer paso que dicta la intuición más inmediata es el alejamiento responsable del vaivén político y la consideración del proyecto como “estrategia de Estado”. Un pacto que asegure que el modelo productivo que construyamos, dispone del marco de tiempo y estrategia adecuados para su éxito. Un pacto que además, en su visión holística, involucre en el tiempo a todas las administraciones relevantes, Industria, Ciencia, Educación, Cultura, Trabajo, Exteriores etc ..
Es muy irreal pensar que actualmente un Mariano Barbacid pudiera crear más interés, o admiración entre los jóvenes españoles que un Cristiano Ronaldo. Seamos realistas. O que un programa televisivo como el de Redes de Punset, tuviera siquiera la mitad de audiencia e interés para los jóvenes españoles que las tomas falsas de Operación Triunfo 20. O que una empresa como Microsoft sea más referenciada porque su exPresidente sea “el hombre más rico del mundo”, que por ser un paradigma del modelo de éxito tecnológico e innovación que seguro perseguiríamos para nuestras empresas.
De la misma forma sería imperdonable que una Televisión Pública como RTVE no se sumara a este gran pacto (una vez liberada parcialmente de su presión de audiencia, y con posibilidades de reequilibrar la balanza entre Audiencia y calidad) y ayudara a crear la cultura de premio y apoyo al emprendedor o de curiosidad tecnológica, necesaria que como país necesitamos. Y esto será producto más de una lluvia fina, que de un chaparrón.
Algunos sectores tecnológicos como el del Software (y sobre el que más concimiento puedo tener), resultan especialmente estratégicos, tanto por su altísima capacidad generadora de negocio y empleo por sí mismos, como por la productividad que su avance e innovación induce en empresas de cualquier sector y tamaño. Empresas que en mayor o menor medida incorporan diferentes “niveles” de tecnología informática en alguno de sus procesos y que se benefician inmediatamente de los progresos del sector.
El sector del Software en España, tienen por delante una enorme área de crecimiento y representa por tanto una enorme oportunidad. Esta frase no deja de ser una fantástica artimaña para suavizar esta otra: algo no estamos haciendo bien en este importante sector cuando según el último informe Truffle100 dedicado a este menester, indica que entre las 100 empresas más punteras de Software en Europa, ni una sola fue española en el 2007, y en el 2008 tan solo 2 se posicionaron en tan prestigiosa lista. (Meta4 y Panda Security en las posiciones 76 y 36 respectivamente).
¿Qué factor evidentemente local nos está lastrando de esta manera? ¿Qué dificultades encuentran nuestros emprendedores en este competitivo mercado para no conseguir posicionar sus empresas en esta lista del éxito? ¿Existe en España el clima adecuado para que una empresa dedicada al desarrollo de Software triunfe allende nuestras fronteras?
En lo que respecta al mercado del Software, no me andaré con rodeos:
La industria del software en España no dejará de ser una sempiterna oportunidad hasta que en España seamos capaces de desembarazarnos de la paralizante demagogia que lo frena.
El último sitio donde ir a mirar para estudiar, reconocer e imitar modelos de éxito de negocio basados en la tecnología, es en el mundo del Software Libre. Sé que para muchos esta frase es provocadora, pero no he llegado hasta aquí a hacer amigos ni a intentar pasar de puntillas para evitar críticas. La lluvia sobre mojado puede resultar muy liberadora. Hemos venido a sumar esfuerzos y aumentar las probabilidades de éxito de este proyecto común, de esta oportunidad que como País nos queremos dar para nivelar nuestro modelo productivo.
Los apoyos explícitos e institucionales al software libre por parte de algunas administraciones y clase política, generan un sonoro aplauso en una estruendosa minoría, alejada , salvo escasas excepciones, del mundo de la empresa productiva y autosostenida (no dependiente de permanentes subvenciones) , y en paralelo genera una altísima preocupación entre una silenciosa e inmensa mayoría de empresas de software locales que viven de su saber hacer, de su Propiedad Intelectual plasmada en Software, que conforman el auténtico tejido tecnológico productivo de este país, que representan un altísimo porcentaje de su empleabilidad, y que lejos de ver su modelo apoyado y sostenido, lo encuentran amenazado, discutido, literalmente proscrito en algunas ocasiones, y en otras vilipendiado. Proteger y ayudar a esas empresas, desde una óptica libre de prejuicios adquiridos, potenciar su modelo (de éxito demostrable y demostrado), es sin duda una de nuestras grandes esperanzas blancas.
El software ha de ser evaluado por su mérito, por su capacidad real de responder a necesidades de negocio, a requisitos ciudadanos, expuesto a un libre y muy competitivo mercado en el que solo los realmente innovadores triunfan por si mismos.
Pero sin embargo, y no sé cómo hemos llegado hasta este punto en España, para muchos, el proteger la Propiedad Intelectual de tu conocimiento basado en Software, pretender basar tu negocio en ese hecho, y querer además diferenciarte de tu competencia por el mérito de tu producto, que para algo has trabajado por esa diferenciación, se ha convertido en un modelo de negocio que parece no merecer impulso y la consideración que se corresponde con su capacidad generadora de empleo, innovación y desarrollo”. Es el llamado Software comercial, o vender licencias de productos de Software. Y es sin embargo el modelo que aplica el 100%de las empresas de la mencionada lista. Ni una sola de esas 100 empresas Europeas punteras de software del estudio Truffle100 centra su modelo de negocio en el Software Libre.
Es más. Datos del INE indican que precisamente las comunidades que más apuestan por el SL desde sus instituciones públicas, son precisamente aquellas en las que menos se utiliza posteriormente en su tejido productivo, siendo Extremadura la Comunidad Autónoma con menos uso porcentual de SL entre sus empresas. Despues de 8 años de "apuesta institucional" es como poco sorprendente ¿Verdad? ¿O quizá no tanto?
Microsoft es una empresa de software comercial más, y por tanto generadora de un ecosistema productivo local.
Hablamos en este caso de 589 empresas certificadas, PYMES en su inmensa mayoría, que emplean a mas de 18.000 profesionales TIC, prestando servicios a mas de 70.000 empresas al año, con una facturación de éstas que sobrepasa los 8,700 Millones de euros al año, y que según IDC representan el 35% del mercado TIC Español y es que las empresas de Software son generadoras de un importante tejido tecnológico en su entorno, creador de elevados índices de empleabilidad cualificada y riqueza en el mercado local.
Es evidente que el software libre, no es un modelo para lo que necesitamos y buscamos como Pais, y en mi opinión, se presta demasiada atención a determinados colectivos defensores de este modelo, que con altas dosis de demagogia, influencia, e intereses muy particulares, influencian políticas que nada hacen por favorecer la incubación de empresas eficientes y autosostenidas en este importantísimo sector.
Preguntemos no a Microsoft, sino a nuestros empresarios de éxito. ¿Qué han necesitado?. ¿Qué han echado en falta? ¿Que escollos han encontrado? ¿Cómo los han resuelto? Escojamos y seleccionemos a nuestros asesores no por su capacidad de “movilizar” la blogosfera a favor o en contra, ni por su capacidad para presionar políticas aquí o allá (aspectos “lobistas”en los que a los promotores del Software Libre les reconozco gran eficacia... en correspondencia al tiempo y recursos dedicados en exclusiva a tan "productiva" actividad), sino por su experiencia real y demostrada para poner en marcha empresas de software exitosas, independientemente de su modelo de negocio, porque eso, y no otra cosa, es lo que necesitamos. Me consta, día a día, que son muchos los empresarios que comparten esta opinión con mucha preocupación, pero que no van a dedicar el tiempo y recursos que no tienen a andar montando "circulos de influencia" que anulen el "apantallamiento" que algunos han generado en torno al SL.
Ojalá se intercambien argumentos de debate diferentes al previsible (y constante en este blog): "claro, trabaja en Microsoft. Qué va a decir !!!. Hasta la fecha trabajar en Microsoft, que yo sepa, no elimina la capacidad de observación ni de crítica ni de opinión. Y de eso, y no de otra cosa, va este post.