David Bills, responsable de estrategias de confiabilidad de Microsoft



En una reciente publicación en GigaOM, Katie Fehrenbacher resume los planes de Microsoft para un proyecto de  investigación de centros de datos alimentados con biogás en Wyoming (EE .UU.). Al revisar los puntos del artículo de Katie y la descripción detallada que hace del proyecto Sean James, director de programas de Microsoft, empecé a valorar la importancia que tiene la confiabilidad en reducir la dependencia que los centros de datos a gran escala tienen de la red eléctrica. En vista de los recientes retos a los que los trabajadores de los centros de datos se tuvieron que enfrentar tras el paso del huracán Sandy, mi opinión es que la investigación y desarrollo de proyectos como este es fundamental.

Desde una  perspectiva de confiabilidad, resulta fundamental contar con fuentes de energía muy localizadas, rentables, abundantes y, lo más importante, fiables asociadas  a consumidores de energía, (como, por ejemplo, centros de datos) y que, además, no estén conectadas a sistemas monolíticos y complejos (y discutiblemente poco fiables) como la red actual. Les animo a consultar el artículo citado donde se hace referencia a las ventajas económicas y medioambientales derivadas del uso de las mismas.

Resulta clave que los operadores responsables de centros de datos realicen la correspondiente inversión en sistemas de alimentación ininterrumpida (SAI) y generadores auxiliares (los de diésel y gas natural son dos de los más  comunes), para protegerse de la posible interrupción del suministro por fallo en la red eléctrica. Esto les permitirá alimentar el equipo informático alojado  en esas instalaciones, incluso si la posibilidad de interrupción es relativamente pequeña. Y sí, también cabe la posibilidad de que estos SAI en los que confían los operadores de los centros de datos para protegerse de los posibles fallos no funcionen como se espera y terminen causando exactamente lo que deben evitar: una interrupción en el fluido eléctrico. Se preguntarán qué tiene todo esto que ver con el diseño, desarrollo y funcionamiento de servicios confiables basados en la nube. El proyecto de la planta de datos reduce los riesgos de falta de confiabilidad al minimizar el número de sistemas complicados necesarios para lograr una fuente de electricidad fiable; busca la fuente de energía que alimenta las pilas de combustible y divide, además, el riesgo potencial en dominios de fallos bien delimitados (es decir, un dominio de fallo que equilibra la unidad de capacidad de informática en la nube proporcionada por una pila de combustible específica). Los diseñadores de los servicios en la nube deberían considerar la posibilidad de implantar planes similares que mejoren la confiabilidad
para minimizar el riesgo de interrupciones en el servicio. Es decir, localizer  sistemáticamente (y eliminar) la complejidad de cualquier tipo. La complejidad de la pila de software y la de la infraestructura física deberían ser las primeras de la lista.

Plantéese lo siguiente: ¿se puede volver a factorizar el software? ¿Se puede volver a configurar la estructura física para eliminar del todo los subsistemas y componentesde valor bajo? ¿Se puede distribuir geográficamente la carga de trabajo informático y aprovechar los recursos informáticos básicos en lugar de necesitar recursos informáticos de gran especialización (y, por tanto, limitados) o de dedicación exclusiva (es decir, caros) durante un periodo de tiempo prolongado? ¿Se pueden volver a evaluar los procedimientos en los que es necesaria la intervención humana teniendo en cuenta la automatización (mínimamente)?

O, incluso mejor, ¿se pueden eliminar por completo dichos procedimientos dándole un enfoque absolutamente diferente para lograr el mismo  resultado?

Este ultimo punto justifica la modificación. El proyecto de la planta de datos es un ejemplo de que los investigadores en Microsoft están aplicando un enfoque innovador para lograr el mismo resultado de una forma completamente diferente que, en este caso, consiste en proporcionar una fuente de energía rentable y fiable para alimentar los centros de datos sin depender de la red eléctrica para ello. La confiabilidad de la alimentación suministrada a los centros de datos se mantiene (ese es el resultado deseado) y, para lograrlo, no se añaden dependencias a sistemas frágiles o complejos, sino que se mejora la confiabilidad
general de los servicios basados en la nube suministrados.

Junto con las cuestiones de infraestructura física, es importante tener en cuenta el diseño del software y las implicaciones de desarrollo asociadas a los servicios basados en la nube. Para obtener más información acerca del tema, consulte el artículo publicado recientemente, “An Introduction to Designing Reliable Cloud Services” (Introducción al diseño de servicios fiables basados en la nube).

Consultar publicación original en inglés.