Cómo proteger tu privacidad en las redes sociales - Christian Linacre
Pasamos horas de la semana en línea: navegando por Internet, jugando, socializando con los amigos, comprando e incluso realizando operaciones bancarias. En casi todas esas actividades compartimos nuestra información personal en línea. La información personal, conocida también como información personal identificable (PII), consiste en información que puede ser utilizada para identificarte o contactarte y se compone de tu nombre, domicilio, números telefónicos, nombre de tu escuela, fecha de nacimiento, número de seguro social, fotografías, videos, números de tarjetas de crédito y cuentas bancarias, hábitos o preferencias de compra, y cualquier otra información sobre tu vida y las cosas que te gustan y te disgustan.
Algunos de los sitios más comunes donde podríamos compartir tal información son los sitios de redes sociales, los mensajes instantáneos, las salas de chat, las redes para compartir archivos y los sitios web de subastas o compras. A medida que el Internet se entrelaza cada vez más con nuestras rutinas diarias, tendemos a subestimar el hecho de compartir nuestra información personal con un grupo de personas mucho más amplio. La creciente popularidad de los teléfonos inteligentes y de otros dispositivos móviles con capacidades de Internet permite que aquellos con acceso en tiempo real a esa información compartida copien, almacenen y reenvíen dicha información. La información también puede ser archivada o clasificada por los motores de búsqueda y otras tecnologías que incrementan el acceso a ella en el Internet y dificultan su eliminación. En resumen, esas tecnologías aumentan en extremo las posibilidades de que tu información personal se pueda compartir o proporcionar en una manera que jamás pensaste o que podría traer consecuencias dañinas para ti.
Las redes sociales – un vistazo a tu vida
La mayoría de nosotros tenemos perfiles en redes sociales como Facebook, My Space o Friendster. Aunque Facebook solía ser utilizada exclusivamente por estudiantes universitarios de todo el mundo, en años recientes la edad promedio de su población ha estado aumentando. En mayo de 2008, la edad promedio en Facebook era de 26. Hoy en día es de 33, es decir, siete años más. Con más de 400 millones de usuarios registrados en todo el mundo, podemos afirmar que casi toda la gente que conoces ya cuenta con su propio perfil.
Un vistazo a un perfil en cualquier red social nos dirá casi todo lo que necesitamos saber acerca de una persona, y la posibilidad de que esa información caiga en las manos equivocadas es muy real. Aunque los beneficios obvios que ofrecen las redes sociales en términos de conectividad son innegables, necesitamos tomar medidas para protegernos y evitar ser explotados:
Una vez que la información está en línea no es fácil eliminarla. Incluso si eliminas tu información de un sitio, las versiones guardadas o en caché pueden seguir existiendo en otras computadoras. Tus “amigos” podrían compartir tu información con tu jefe, o incluso con la prensa. Piensa si la información que compartes hoy podría dañarte dentro de 10 o 20 años.
Por último, aunque no por eso menos importante, utiliza el navegador más actualizado. Descargar los navegadores más nuevos, tales como Internet Explorer 8, asegura que cuentas con la tecnología más reciente para estar protegido todo el tiempo.
Saludos, Christian.-