Por Charles Jennings, CEO en Swan Island Networks

En un texto reciente, el CEO de Microsoft, Satya Nadella, escribió sobre una nueva generación de dispositivos conectados con “la capacidad de escucharnos, respondernos, entendernos y actuar en nuestra representación”. Esos dispositivos, conectados a un “mundo primero móvil, primero en la nube”, han comenzado a crear una infraestructura masiva de nuevos datos, conocida comúnmente como Internet de las Cosas (IoT, por sus siglas en inglés). El reto principal de IoT, es de acuerdo con Nadella, “Encontrar una manera de catalizar… grandes cantidades de datos de cómputo ubicuo y convertirlas en combustible para la inteligencia ambiental”.

Nadella comenta que hemos entrado a una nueva era en la que los datos de cada pequeño cajón de nuestra vida diaria marcará el pulso de nuestro camino, nos ayudará a tomar decisiones más inteligentes y rápidas – decisiones sobre cualquier cosas desde consumo de energía en edificios inteligentes a niveles de medicación en nuestros propios organismos. Es una gran visión, que Nadella comparte con otros visionarios de TI que ven algo de la versión de IoT como lo “Que Viene Fuerte” en cómputo.

Para las ciudades y otras jurisdicciones de gobierno estatales/locales, el ascenso de IoT debería ser buenas noticias. Nuevos dispositivos habilitados para redes – desde seguros de puertas a sensores de agua a monitores de flujo de tránsito – pronto se unirán a la gran red global del cómputo. Estos harán de la transparencia operacional y los sistemas centralizados algo más sencillo de controlar y serán más sencillos que nunca.

Pero los dispositivos IoT también vendrán con nuevos riesgos. Por ejemplo, no hace mucho, un refrigerador en red con IoT fue descubierto como un servidor de malware clave en un fuerte ciber ataque. Este ataque fue particularmente irónico ya que uno de los casos de uso de IoT más familiar en los últimos años ha sido el refrigerador que ordena leche de manera automática cuando esta está por terminarse.

El punto es que la mayoría de los puntos finales de IoT son una moneda de dos caras: ofrecerán nuevos beneficios pero también tienen muchos menos controles de seguridad que las computadoras e incluso los teléfonos celulares. Crearán nuevas y tentadoras oportunidades – y nuevas y tentadoras superficies de ataque que pueden ser explotadas de muchas maneras.

Aun así, el lado bueno es bastante convincente para las ciudades. Uno de los beneficios más grandes será el incremento en la agilidad: la posibilidad de obtener información local de manera rápida y fácil, desde la nube, sin tener que involucrarse en proyectos de desarrollo de software eternos, riesgosos y por lo general que se vuelven obsoletos muy rápido.

Pero el beneficio más profundo, como sugiere Nadella, es el aumento en la inteligencia ambiental: mayor entendimiento en tiempo real sobre lo que pasa alrededor de nosotros.

¿Recuerdan la tormenta de hielo de Georgia el pasado febrero? Los oficiales locales se fueron a la cama con un pronóstico de lluvia y despertaron con una gran tormenta de nieve. Sin la alerta adecuada al público, los traslados matutinos en Georgia que comenzaron como siempre se convirtieron en embotellamientos en las principales autopistas la mayor parte del día.

Los sistemas de inteligencia ambiental habrían marcado por teléfono de manera automática al Gobernador de Georgia y otros oficiales clave del gobierno en el estado a las 3 a.m., cuando el Servicio Meteorológico Nacional cambió su pronóstico de lluvia de inverno a intensa tormenta de nieve. Los anuncios públicos hubieran estado en los medios antes de que comenzaran los traslados matutinos – y se hubiera podido prevenir una gran cantidad de frustración por parte de los ciudadanos y el bochorno del gobierno.

Los sistemas de inteligencia ambiental pueden decir a los oficiales de la ciudad dónde se encuentran los autobuses escolares en una emergencia; advertir sobre potenciales problemas estructurales con caminos y puentes; hacer las ciudades más seguras mientras también se ahorra energía con programas dinámicos de luz de tránsito; proveer “calificaciones confiables” minuto a minuto de todos los sistemas de TI de la ciudad; y más.

De hecho, los servicios de inteligencia ambiental basados en IoT, pueden proveer a los líderes de la ciudad y los operadores de una nueva fotografía de la ciudad: una especie de imagen de espejo digital de su jurisdicción, construida con datos en tiempo real de muchas, muchas fuentes. Esta “ciudad espejo” puede proveer inteligencia ambiental sobre los cambios en las condiciones climáticas, y ayudar a los oficiales a tomar acciones de manera rápida y eficiente contra amenazas y retos.

Al soportar los sistemas de IoT hoy, las ciudades pueden obtener ventajas competitivas para el desarrollo económico; ahorrar energía, y reducir las emisiones de carbono; tener calles y escuelas más seguras; y responder de mejor manera a emergencias de todo tipo. Pero la entrada a la era de IoT debe hacerse de manera cuidadosa, con seguridad y adaptabilidad operacional como los principales asuntos de interés. Elegir a los proveedores, con un ojo puesto en la experiencia interna e inversiones en seguridad de los sistemas, deberá ser crítico.

En su texto, Nadella anunció “Azure Intelligent Systems Service, un servicio basado en la nube para conectar, administrar, capturar y transformar datos generados por máquinas, sin importar el sistema operativo o plataforma. Este es nuestro servicio en la nube de Internet de las Cosas que ha entrado hoy a su fase de beta limitada”. TIES para el Servicio Microsoft CityNext, también almacenado en Microsoft Azure y revelado hace pocos días en WPC, es otro servicio de inteligencia ambiental a nivel humano que está diseñado en específico para las ciudades.

Estas dos nuevas ofertas pueden ayudar a las ciudades a comenzar a experimentar con los servicios de inteligencia ambiental – con un alto nivel de confianza y seguridad. Ambas pueden traer nueva información de valor para soportar los sistemas actuales, y ayudar a los tomadores de decisión calve a estar más informados sobre eventos importantes. Pueden ayudar a las ciudades a compartir inteligencia, de manera confiable, con otros socios calve, con poca inversión o riesgo. Pueden habilitar a las ciudades a hacer más con menos, y también a convertirse en líderes tecnológicos de avanzada.

Los servicios de otros proveedores también pueden conectarse a los sistemas de IoT basados en Microsoft para crear ecosistemas de datos integrados totalmente nuevos. Los nuevos servicios de Microsoft pueden proveer bases importantes para nuevas iniciativas de IoT, pero lo más importante para las ciudades es reconocer que la era de los servicios de IoT se acerca… muy rápido. Cada proveedor importante de TI en el que se apoye una ciudad hoy cuenta con soluciones IoT. La demanda ciudadana por nuevos servicios de datos está en aumento. Nuevas oportunidades, y nuevos riesgos abundarán.

La mejor estrategia para las ciudades hoy es comenzar a explorar y experimentar con IoT – a través de proveedores que conozcan y en los que confíen. Piensen en grande, pero procedan con cuidado. Se viene un tsunami de TI que es probable que sea aún más grande que la ola de los medios sociales, y entre más pronto cuenten con socios de TI confiables para que les ayuden a lidiar tanto con las oportunidades como las amenazas en esta nueva ola, su ciudad será más eficiente y próspera.