Por Rosalba Mackenzie

Harold Martínez es otro ejemplo del trabajo que desde hace un año realiza Microsoft mediante la iniciativa YouthSpark, diseñada para despertar e impulsar el desarrollo de millones de jóvenes en el mundo. A continuación, su historia…

Harold nació en la humilde localidad puertorriqueña de Toa Alta. Su casa se encontraba en el centro del pueblo, que no era precisamente el mejor vecindario. Cuando Harold tenía ocho años de edad, su padre mudó a la familia al pueblo cercano de Bayamon en un intento por conservar su peluquería y buscan una mejor vida para su familia, pero las dificultades económicas no desaparecieron.  

A pesar de los retos, Harold nunca abandonó su pasión verdadera: la tecnología. Todos los días después de la escuela, corría a casa para sentarse frente a su computadora y ver tutoriales en línea sobre software y hardware. A los 13 años, ya estaba ansioso por aprender más sobre programación móvil y empezó a ganar algo de dinero arreglando los teléfonos celulares de sus amigos.

Su vida comenzó a cambiar cuando cumplió 16 años y tuvo acceso a un Windows Phone 7. Harold empezó a investigar sobre esta plataforma, dedicándole horas enteras de su tiempo libre, mientras sus amigos salían a divertirse. Fue así como inventó una aplicación para la descarga gratuita de música en línea: Audiotica. Más tarde, el grupo de desarrollo de Microsoft lo mejoró y causó un fuerte impacto con más de 65 mil descargas, tuvo gran éxito en países como Estados Unidos e Italia.   

Su firme convicción lo llevó a dar el siguiente paso. Como parte de los requisitos para concluir su educación preparatoria, Harold debía acumular 250 horas de trabajo de oficina. En su último año, convenció a sus profesores de que lo dejaran cumplir ese requisito en una empresa de tecnología.

Sin contar con la edad ni los requisitos educativos obligatorios, decidió arriesgarse y se postuló para un programa de becarios en Rock Solid Technologies. El programa estaba diseñado a estudiantes universitarios en carreras como Sistemas e Ingeniería de Cómputo, a quienes brindaba la oportunidad de visitar las instalaciones de Microsoft para recibir capacitación en tecnologías avanzadas.  

Harold fue el primer caso de un estudiante no universitario en participar en el programa de becarios, donde conoció a los integrantes del Equipo de Desarrollo Móvil en las oficinas de Microsoft de San Juan, Puerto Rico. Así, este tímido joven incursionó en un mundo de ingenieros y técnicos.

Un par de días antes de concluir el programa de becarios, Rock Solid le presentó a Harold una oferta de trabajo, y ahora, sin contar aún con 20 años de edad, es todo un empresario que aporta al ingreso familiar, estudia en la universidad e imparte conferencias a los más jóvenes para poder compartir su propia experiencia.

“Microsoft ha sido espectacular con todos sus recursos y especialmente con todos los beneficios que ofrece a los estudiantes. Gracias a ellos, y también a Rock Solid, he conocido a gente que me ha ayudado a desarrollarme como persona y como empresario”, afirma.

A través de programas como “Student to Business”, que es parte de la iniciativa YouthSpark, Microsoft apoya a los estudiantes como Harold que carecen de oportunidades y los motiva a que se acerquen a la tecnología y cumplan sus sueños.

Para conocer más sobre Microsoft YouthSpark, visita: http://youthsparklatam.com

También puedes revisar esta entrevista a Jennifer Brooks,  líder del proyecto en Latinoamérica: http://blogs.technet.com/b/microsoftlatam/archive/2013/09/24/youthspark-a-un-a-241-o-de-encender-la-chispa-del-cambio.aspx