Por Rosalba Mackenzie

Hoy, YouthSpark cumple su primer año de vida, un año en el que hemos logrado impactar a más de 100 mil jóvenes en el mundo mediante capacitaciones gratuitas, donaciones de software, iniciativas y concursos para impulsar el desarrollo de proyectos tecnológicos, así como el apoyo a un sinfín de organizaciones no lucrativas con foco en juventud y alianzas estratégicas que nos han permitido llegar a más y más jóvenes.

En América Latina, el impacto de YouthSpark no sólo ha superado las expectativas que teníamos, sino que nos ha enseñado mucho sobre todo lo que podemos hacer para apoyar a esta y las próximas generaciones. Al respecto, entrevistamos a Jennifer Brooks, líder del proyecto en Latinoamérica, y esto fue lo que nos contó:

¿Cómo nació YouthSpark?

En Microsoft comprendimos que parte de nuestra responsabilidad social corporativa es reducir la brecha de oportunidades de nuestros días, una brecha entre aquellos que tienen el acceso, las habilidades y las oportunidades para ser exitosos y aquellos que no las tienen. Entendimos que el problema de la región (¡y del mundo!) es apremiante, y es necesario tomar medidas. Sólo para empezar: es alarmante que uno de cada cinco jóvenes no tenga acceso a la educación o a un empleo y que del 85% que sí tiene acceso a educación, sólo el 50% puede concluirla.

YouthSpark se enfoca en impulsar el desarrollo del potencial de los jóvenes, a través de programas educativos, de emprendimiento y de empleo. Es una iniciativa que busca impactar a 300 millones de jóvenes alrededor del mundo en tres años. Ha terminado el primero y nos ha ido muy bien, pero aún hay mucho por hacer.

¿Qué significa YouthSpark para ti?

Desde los comienzos de mi carrera trabajo en temas de niñez, adolescencia y género, y siempre estuve interesada en temas de juventud. YouthSpark se ha convertido en una meta no solo profesional, sino también personal. De modo que el haber sido parte del lanzamiento y evolución de esta iniciativa es un gran logro en mi vida.

Por otro lado, el saber que la empresa en la que trabajo, Microsoft, perteneciente al sector privado, está tan comprometida con la juventud a través de esta iniciativa, representa no sólo un gran aliciente, sino que fortalece mi conexión con los temas que tanto me apasionan.

A un año, ¿cómo se ha transformado esta iniciativa?

Bueno, nos ha brindado grandes satisfacciones: hemos impactado ya a más de 15 millones de jóvenes a través de todos nuestros programas, y esto supera la meta que nos impusimos en un principio, que era de 20 millones. Hemos trabajado con compromiso y profundidad para que los jóvenes estén no sólo conectados, sino un paso más adelante, para realizar sus metas.

La juventud es ahora y ahora es necesario actuar. Esto nos motiva a planear más acciones para después de 2015, nos inspira a promover y apoyar políticas de juventud en aras de continuar este proceso. Todo es un gran aporte, pero sabemos que no es suficiente, y no sería posible sin el esfuerzo conjunto que hacemos junto a las organizaciones y gobiernos con los que trabajamos juntos.

¿Nos platicas algunos ejemplos de lo que ha hecho YouthSpark este año?

Para nosotros es muy importante trabajar con los jóvenes que piensan que por no contar con una licenciatura, o educación en general, no tienen oportunidades. Se me viene a la mente el caso de Carlos, que trabaja en Fundación Equidad, en Argentina. Con él estuve charlando y ahora, después de hacer allí un curso de reciclaje de computadoras, está trabajando en la Fundación y es un experto en el tema, orgulloso, por supuesto, de los cambios que esto ha producido en su vida.

Otro caso es el de Ivonne Chávez, de Costa Rica, quien no sólo ha participado en Innovar para Bien, sino que además ha trabajado muy de cerca en un proyecto que fue parte de un hackaton con la Secretaría de la Mujer sobre temas de violencia doméstica. Ahora está colaborando en la creación de una plataforma para colaborar en temas de seguridad para las mujeres que sufren de violencia doméstica.

En cuanto a educación, Partners in Learning (PIL) – que también está celebrando su décimo aniversario este mes, ha resultado crucial, pues es un trabajo que incluye a docentes y estudiantes, que apoya el compromiso doble de Microsoft de promover la calidad de educación y ofrecer canales alternativos para el progreso económico. PIL trabaja para integrar la tecnología en la enseñanza, el aprendizaje e investigación cotidianos.

Otro programa importante en ese sentido, es el que tenemos con el Trusf for the Americas, en los centros POETA Youthspark, donde trabajan con jóvenes en riesgo, con jóvenes en sus comunidades que necesitan una salida laboral, y les brinda capacitación. Con ellos en específico hacemos un foco en que un 80% de los participantes sean mujeres jóvenes, quienes sufren aún más que los varones en temas de desempleo, embarazo temprano y otras realidades que tienen que enfrentar. Por eso, los centros POETA YouthSpark también cumplen un papel muy importante en términos de capacitación e intermediación laboral en la región.

¿Qué dificultades ha enfrentado en su camino el desarrollo de YouthSpark?

Todo lleva su tiempo de maduración y de ejecución y uno no puede pretender que un joven a los pocos meses consiga un empleo de inmediato, sino que hay todo un proceso de capacitación, de acompañamiento, de realidad. Yo no lo llamo dificultad, sino paciencia en el proceso.

A veces los jóvenes quieren resultados inmediatos y lo entendemos, porque las necesidades son inmediatas. Pero el poder pasar por todos el proceso de capacitación es importante y, sobre todo, no rendirse en el camino. En este mundo de la inmediatez en que vivimos, tenemos que aprender a acompañar estos procesos y seguir adelante.

Seguir creciendo en nuestras alianzas públicas y privadas, por otro lado, me parece también algo fundamental. Tenemos muchas herramientas y contenidos, pero mucha gente no sabe que todo esto existe. Es muy importante, a pesar a de todos los esfuerzos que hacemos de difusión, encontrar aliados y acompañamientos críticos para que todos los jóvenes conozcan estas herramientas y se beneficien de ellas.

¿Cómo trabaja YouthSpark en la región? ¿Cómo está conformado el equipo de YouthSpark?

Nosotros cubrimos los 46 países de la región, con 21 oficinas y nueve subsidiarias. Estas últimas tienen un equipo local de ciudadanía corporativa. No somos muchos, pero somos apasionados, y comprometidos y tenemos la guía adecuada de cómo la empresa quiere invertir en juventud aquí y en el mundo, y estamos enfocados en lograr que los jóvenes puedan cambiar su mundo.

¿Qué nuevas expectativas han surgido después de este primer año, para los próximos dos?

Hay muchas cosas nuevas que estamos haciendo, pero me gustaría destacar el trabajo que estamos haciendo con la OIJ con respecto a acompañar el desarrollo de políticas de juventud, con recomendaciones específicas en torno a educación y tecnología, como asimismo estamos llevando a cabo una consulta para todas las organizaciones que trabajan con juventud, para darles las herramientas de capacitación para el empleo de los y las jóvenes, o donación de software que puedan necesitar para realizar su misión.

Por otro lado, en relación con estas políticas, estamos incorporando nuevos cursos a nuestro YouthSpark Hub, que tienen que ver con capacitaciones no sólo de tecnología, sino también para la mejor adaptación al trabajo.

Microsoft trabaja estrechamente con las organizaciones, gobiernos, socios y personas en toda América Latina para aprovechar plenamente el poder de la innovación y satisfacer las necesidades de nuestras comunidades. La prioridad son los jóvenes y nuestro objetivo es impulsar la chispa del cambio.

CTZ