Si el plural de anécdota es datos, como dicen por ahí, entonces está de más decir que Big Data debe estar repleto de buenas historias.

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Dan Vesset, vicepresidente de programas en el laboratorio de Análisis de Negocios de IDC.

Pocos saben esto tan bien como Dan Vesset, vicepresidente de programas en el laboratorio de Análisis de Negocios de IDC. Él (y su cuenta de Twitter) está lleno de ejemplos sobre los tipos de historias detalladas que se asoman a través de las cantidades masivas de datos.

A continuación aparecen unas cuantas historias de Big Data provenientes de la boca (y los tweets) de Vesset:

Club de lectores y amantes de los cacahuates: Estados Unidos en números

Más gente sufre accidentes en el baño que esquiando o haciendo snowboard. Más casas tienen perros como mascotas que gatos, pero los amantes de los gatos por lo general tienen más de una mascota. El tráfico les costó más tiempo a los automovilistas en Los Ángeles que en cualquier otra ciudad. Los norteamericanos comen más cacahuates y toman menos café. Más norteamericanos pertenecen a una liga deportiva de fantasía (10.6 millones) que a clubes de lectura (5.7 millones). La cantidad de miembros de los clubes de lectura es superada por ávidos observadores de aves (5.8 millones). De acuerdo al New York Times, estos y otros datos forman parte de la edición 2013 del Abstracto Estadístico de Estados Unidos, publicado por el gobierno desde 1878.

¡GOOOOL!

Vesset afirma que Big Data ha llegado hasta el futbol europeo  con un reciente análisis de todas las ligas de futbol principales; en qué minuto del partido hacen cambios de jugadores y el resultado de cada partido, todo para intentar determinar el mejor momento de hacer un cambio y, de esa forma, anotar un gol. “Esos son buenos datos para los directores técnicos”, dijo Vesset.

Científicos. Científico de datos

Olvídate de Bond, de James Bond —el Harvard Business Review ha declarado de manera oficial que ser científico de datos es el “trabajo más sexy del siglo XXI”. No es difícil imaginarlo si consideramos que el mercado de Big Data crece casi 31% al año, lo que significa mayores oportunidades de empleo, comenta Vesset. Sin duda, esta afirmación hará temblar a los que antes aspiraban ocupar los puestos más sensuales: bomberos, actores, atletas, modelos, médicos, enfermeras.

El rico helado

Los datos pueden tener fama de ser fríos y duros, pero Big Data proporcionó al zoológico de Cincinnati información muy cálida respecto al helado. El zoológico analizó sus transacciones para descubrir el momento del día en que más helado se vendía. De manera sorpresiva, era mucho más temprano de lo que se pensaba. Con base en esos datos, el zoológico pudo abrir más puestos, más temprano, para impulsar la demanda por el helado —además de los ingresos para el zoológico—. “No era una serie enorme de datos, pues se trataba tan solo de helado en un zoológico, pero lo importante es que los datos nos permitieron ver la información desde una perspectiva diferente”, explicó Vesset. “Siempre habían pensado que el helado se comía a una hora más tarde del día, pero los datos los guiaron en la dirección correcta”.

Ciencia (no) ficción

A Hollywood le encanta el Big Data en la pantalla grande. Brad Pitt en “Moneyball” es “un vivo ejemplo de lo que se puede hacer con el análisis y el Big Data”, comentó Vesset. Pero recordemos a Tom Cruise en “Minority Report”, donde era un policía en un futuro donde los delitos se predecían antes de que sucedieran para poder evitarlos. ¿Y Jude Law como la máquina súper inteligente en “Artificial Intelligence”? “Mucho de lo que hoy hacemos viene del entretenimiento, y lo que antes era ciencia ficción ahora se ha convertido en realidad”, concluyó Vesset.