Durante los años previos al lanzamiento de Kinect para Xbox 360, Microsoft se dedicó a fusionar tecnologías para crear la sala de estar conectada, con lo cual se fue formando su visión de un centro de entretenimiento natural y potente para el hogar.

De manera simultánea, millones de personas en todas partes del mundo habían llevado a sus hogares la más reciente innovación en consolas de videojuegos: el sistema de entretenimiento y videojuegos Xbox 360, que era capaz de contener juegos, películas, programas de televisión, música y fotos y que abrió un mundo de posibilidades conectadas al Internet.

“Cuando Bill Gates habló sobre la estrategia de Microsoft para la sala de estar, con un centro de entretenimiento inteligente que brindaría experiencias asombrosas, supimos que el sistema Xbox 360 iba a ser una parte esencial de esa visión”, comenta Thomas Soemo, gerente principal de programas para la plataforma Xbox de Microsoft.

El reto era que nunca nadie había encontrado una interfaz que funcionara bien en la sala de estar. Otros intentos en la industria contaban con un teclado para introducir comandos en la pantalla, un proceso que nunca cobró popularidad entre los consumidores. El Xbox 360 Controller era excelente para los juegos, pero limitado para buscar medios —y un territorio desconocido para los que no son jugadores—. Tenía que haber una mejor manera de interactuar.

“¿Cómo resolver ese problema?”, pregunta Soemo. “¿Cómo podemos crear una manera muy natural de interactuar con este dispositivo que también se acople a la atmósfera social de la sala de estar? ¿Cómo lograr algo semejante a Star Trek? Ese fue el reto que asumimos”.

Con ese reto frente a ellos, el equipo de Xbox se fijó la meta de crear una interfaz humano-máquina de próxima generación capaz de comprender las solicitudes y los comandos en la misma forma que lo hacen los humanos: a través de la voz y de la gesticulación. El producto resultante, Kinect, ha llevado el servicio de voz más allá del teléfono hacia millones de hogares en todo el mundo.

“Estamos siendo testigos del comienzo de una revolución”, dice Soemo. “El reconocimiento de voz se está convirtiendo en la norma y está redefiniendo la manera en que la gente busca, consume e interactúa con el contenido de medios en Xbox 360”.