En el mundo de las tecnologías de la información también tenemos nuestra ración de hechos inapelables. Y uno de ellos son las cifras. Si tradicionalmente se dice que la naturaleza es matemática, los números deben ser, por tanto, realidad. Y hoy me gustaría compartir unos cuantos con vosotros ... sobre Windows 7, concretamente.
Después de pocos meses en el mercado, muy buenas críticas en general y una adopción más que notable, siguen escuchándose voces escépticas con la última versión de nuestro sistema operativo. Pero hay cifras muy elocuentes: Windows 7 tiene ya un 10.23% de cuota de mercado. Con lo que su ritmo de adopción triplica el varios de sus predecesores. A este ritmo, en dos meses más se convertirá en el sistema operativo más popular solo por detrás de Windows XP.
Hay más, y más interesante: según Forrester Research, el 86% de los usuarios de Windows 7 se declara "generally very satisfied" (en general, muy satisfecho) con un sistema que ha roto la dinámica de "cambio de SO cuando cambio de PC": casi el 50% de los usuarios de Windows 7 vienen de una actualización en caja... algo que no ocurría desde Windows 95.
En otro informe de Forrester se llegaba a la conclusión de que adoptar Windows 7 tiene un payback (retribución del coste invertido) de menos de 13 meses, y hace poco menos de un mes, Dimensional Research afirmaba en otro informe que el 87% de las empresas encuestadas tenían planes de desplegar Windows 7 en 12 meses.
¿Y qué pasa con otros sistemas? Pues fijémonos en más "hechos", de Linux, por ejemplo, un sistema muy reivindicado desde ciertos sectores de las tecnologías de la información: Linux tiene un 1% de cuota de mercado... tras 12 años en él. Jugando a las comparaciones (odiosas, siempre, pero reveladoras en alguna que otra ocasión), Windows 7 ha necesitado solo 5 meses para superar en 10 veces esa cuota conseguida por Linux en más de una década. Y si nos ponemos juguetones, podemos hacer un ejercicio:
Supongamos que hay unos 1.200 millones de PCs en el mundo (una cifra aproximada no muy alejada de la exacta). Si Windows 7 tiene un 10% de cuota, estaríamos hablando de unos 120 millones de PCs conseguidos en 150 días (5 meses). El 1% de Linux, por su parte, se traduciría en unos 12 millones de PCs a los que ha llegado en 4.380 dias (12 años). Es decir, que un hipotético ratio diario de adopción de Windows 7 se sitúa en unos 800.000 PCs al día, mientras que el de Linux, en unos 2740. Dicho de otra manera, Windows 7 supera en unas 300 veces el ritmo de adopción de Linux.
Siendo estrictos, algunos hechos son circunstanciales, o están derivados de observaciones empíricas que inspiran verdad por reiteración. Las cifras son hechos indiscutibles, pero tal vez nos induzcan verdades solo temporales. Dicho de otro modo, no hay que dormirse en los laureles. El ritmo de adopción de Windows 7 podría caer en picado por una extraña conjunción de circunstancias. Linux podría situarse entre los SO más usados rompiendo con su propia estadística. O el sol podría no salir mañana. Aunque si esto ocurre, seguramente Windows 7 sea la última de nuestras preocupaciones.
Hoy os hemos preparado un temita técnico, obtuso, enrevesado... pero condenadamente divertido e interesante, queridos lectores. Así que, enhorabuena a los premiados. Es decir, a aquellos de vosotros que disfrutéis entendiéndolo y desentrañando de qué narices están hablando estos compañeros nuestros de Microsoft Research.
Bueno, confieso. Estoy pintándolo mucho peor de lo que es. Pero que sirva de advertencia para lectores incautos: el siguiente vídeo es largo, y entra en complejos tecnicismos sobre el proyecto Cloud Faster y las entrañas de la arquitectura de los protocolos que permiten las comunicaciones en Internet (TCP, básicamente).
¿Y qué es Cloud Faster? Pues, como se puede ya intuir, un proyecto en el que Microsoft Research ha desarrollado nuevos protocolos y arquitecturas para mejorar la velocidad de las comunicaciones en la red. La premisa: que para que el Cloud Computing funcione realmente, es necesario que las aplicaciones corran sustancialmente más rápido, tanto en internet como en los centros de datos. Y los protocolos actuales se quedan cortos y presentan ciertas carencias, muy, muy bien explicadas en el vídeo.
En el sitio web de Cloud Faster pueden verse, además, las pruebas reales realizadas con TCP y con los nuevos protocolos desarrollados. Y ya, sin más, cedo la palabra a Parveen Patel y su experta e hipnótica explicación sobre qué falla en el Internet de hoy en día, y cómo se puede mejorar.
Cloud Faster - Microsoft Research from msblogspain on Vimeo.
Project Natal. Quién, a estas alturas, no ha oído hablar del proyecto de Microsoft para Xbox 360 que amenaza con revolucionar el mundo del interfaz en los videojuegos y dejar aparcado el gamepad durante un rato para comenzar a jugar usando el mejor controlador que tenemos: nosotros mismos.Pero una cosa es oír hablar de él, y otra cosa es probarlo. Y, hoy mismo, en Microsoft Ibérica hemos podido hacerlo. ¿Y sabéis una cosa? Impresiona. Mucho. ¡Mucho!
Natal está aún en fase de desarrollo, pero ya se ha dejado caer por España. Entre hoy y mañana, algunos medios podrán por fin ponerse delante de la pantalla y tener un anticipo de las posibilidades de esta nueva tecnología. Como digo, algunos ya lo hemos catado (eh, es lo que tiene estar en el ajo…) en el céntrico piso de Madrid donde desde ya mismo están teniendo lugar las demostraciones. E, insisto, se trata de una experiencia única.
Una experiencia que impacta desde el principio: desde el momento en que al plantarte delante del sensor, éste te reconoce, hasta cómo recoge cada gesto que realizamos. Tanto los movimientos proto-acrobáticos (si más o menos torpes, depende de cada persona… aunque en Microsoft somos ágiles como panteras, aviso) jugando a Ricochet (la demo tecnológica que puede verse ahora mismo en Madrid, en la que hay que destruir bloques lanzando pelotas con las manos, los pies o incluso el pecho o a cabezazos), como las gesticulaciones de cada uno al hablar. Es curioso, además, cómo el primer impulso de los que pasamos por delante de Natal (superada la vergüenza inicial de descoyuntarnos con aspavientos delante de un montón de gente, a lo que contribuye el estupendo ambiente que se está respirando en esta visita de Natal en España, todo hay que decirlo) es realizar movimientos aleatorios, para comprobar cómo nuestro avatar en pantalla responde y se contonea como la extensión digital nuestra que es. Pronto nos damos cuenta de que cada pequeño gesto se traduce y transporta al mundo del juego. Natal vive de una combinación de tecnología única en el mundo del videojuego: una cámara de vídeo RGB en 3D, un sensor de profundidad (proyector de infrarrojos combinado con un sensor CMOS monocromo), un micrófono multidireccional y un procesador interno con su propio software, le permiten realizar su magia: reconocer caras, articulaciones, gestos, voces, tonos, el espacio en el que nos encontramos, estados de ánimo… y traducirlo y relacionarlo todo con lo que ocurre en pantalla. Yendo un paso más allá de todo lo visto hasta ahora, Natal consigue que sea la consola la que nos reconozca a nosotros, y nos permita jugar o navegar por menús con nuestros propios gestos.Se trata de una tecnología revolucionaria, que entusiasma quien la prueba (¿hace falta que lo diga? Estoy entusiasmado), acercará experiencias a quienes no han tocado jamás un controlador, y ofrecerá capacidades completamente inauditas en el mundo del videojuego. Como puede verse en el siguiente vídeo que Lionhead realizó a modo de resumen de su propia demo de Natal, llamada Milo y Kate, donde se anticipan algunas de las interacciones más espectaculares que el sensor permitirá entre jugador y mundo jugado.Pero antes de darle al play, os lanzo un reto: ¿qué interacciones imagináis o creéis que llegaran al mundo del videojuego gracias a Project Natal? ¿Dónde creéis que está el límite?
La disponibilidad de Microsoft Office 2010 está cada vez más cerca. Para los que no estén disfrutando aún de la beta (o para los que lo estén haciendo pero necesiten de una buena visita guiada), NetMediaEurope (la editorial detrás de ITEspresso, The Inquirer, Gizmodo o Channel Insider) ha publicado esta estupenda entrevista con Fernando Bocigas, Jefe de Producto de Office en Microsoft Ibérica, en la que éste realiza un interesante recorrido por las novedades que esta versión del paquete ofimático ofrecerá al usuario.
Aplicaciones en la nube de Word, Excel, PowerPoint y OneNote, Office Web Apps, los detalles sobre la versión Office Starter, y las nuevas formas de licenciamiento... todo, en el siguiente vídeo.
Demo de Microsoft Office 2010 from NetMediaEurope on Vimeo.
Confesemos: todos tenemos a un gruñón, o gruñona, en la oficina. Aquí en Microsoft, también, claro. Pero no esperéis que señalemos a nadie… Bueno, sí, pero solo porque, en el fondo, en eso consiste parte de su trabajo.
Crabby Office Lady es el alter ego de Annik Stahl, una de las columnistas más emblemáticas de Microsoft. Stahl comenzó a escribir como Crabby desde Office Online hace ya ocho años, en 2002, cuando el equipo quería darle un empujoncito al sitio del paquete ofimático, y ofrecer contenidos un poco distintos. En un gesto no precisamente habitual en la comunicación corporativa u oficial, Stahl decidió escribir sobre Microsoft Office desde el humor, ofreciendo consejos prácticos a los usuarios para sacar el máximo partido a las herramientas, pero también tocando temas del día a día, de las relaciones entre personas, cómo tratar con gente difícil o cómo comportarse correctamente en el correo.
Para adoptar este enfoque en sus columnas, Stahl creó la figura ficticia de Crabby Office Lady, una señora de mediana edad, un tanto gruñona, y muy predispuesta a ayudar, pero también al chascarrillo. Los primeros escritos de Stahl encontraron cierta oposición y reticencias ante esta manera de dirigirse a los usuarios y clientes. Pero, pronto, las columnas comenzaron a crecer en popularidad.
Hoy, ocho años después, Crabby Office Lady es seguida por millones de lectores mensualmente, y su página de Facebook ha superado el millar de seguidores. En nuestro News Center tenemos desde ayer un reportaje sobre Annik Stahl y su columna, con declaraciones y anécdotas interesantes que os animamos a leer.
Pero, sobre todo, el éxito y la longevidad de Crabby Office Lady son una alegría y una motivación para todos los que afrontan el reto de establecer un canal de comunicación con sus clientes y usuarios, y hacerlo rompiendo los moldes de la rigidez que en demasiadas ocasiones impregna la comunicación corporativa. Crabby Office Lady usa el humor y la ficción, mezclada con dosis de experiencia propia, para hablar de tú a tú a sus lectores, y ofrecer un contenido único y personal. Una lectura que, en Conversando, tenemos en la lista de referentes, y que os recomendamos encarecidamente.
En un lunes un tanto espeso, comienzo de una semana un tanto rara (por aquello de la Semana Santa, los días de fiesta, la mitad de la gente de vacaciones...), nos encontramos una noticia un tanto curiosa. Bueno, muy curiosa. Blogs como Xataka, Gizmología o SlashGear se hacen eco de una aplicación desarrollada por estudiantes de la Universidad de Duisburg-Essen (Alemania) para jugar al poker usando Microsoft Surface y teléfonos moviles conectados con la superficie multitáctil, desde los que cada jugador podría controlar sus cartas y jugada. Una muestra más de los nuevos interfaces que veremos en el futuro cercano a base de relacionar los que ya existen o acaban de llegar.
Lo cual me ha recordado cierto proyecto de investigación que los incombustibles integrantes de Microsoft Research llevan a cabo combinando opciones multitáctiles y el ratón de escritorio tradicional. Como siempre, el límite solo lo marca la imaginación.
Mañana sábado, día 27 de marzo, tendrá lugar La Hora del Planeta, una iniciativa de WWF para llamar la atención sobre el cambio climático y el consumo energético irresponsable. Entre las actividades programadas, se encuentra un apagón que se espera que secunden millones de personas en más de 6000 ciudades de todo el mundo, y que tendrá lugar entre las 20.30 y las 21.30.
Nosotros nos apagaremos, claro, porque iniciativas como ésta hacen falta para llamar la atención sobre un problema polémico y preocupante que debe afrontarse con seriedad y rigor desde las instituciones. Pero no acaba aquí la cosa. No me gustaría que en las mentes de todos los actores implicados en esta cuestión (que, a fin de cuentas, somos todos) quedara la impresión de que apagarnos durante una hora es suficiente.
Las acciones para racionalizar el consumo de energía, o minimizar el impacto medioambiental de las actividades humanas deben tener continuidad, ya que parece que aún no son lo habitual. Y, en este sentido, y por paradójico que pueda parecer a priori, la tecnología o, mejor dicho, las tecnologías de la información tienen mucho que aportar.
En el último número de la revista Futures (que edita Microsoft Europe), muy centrado en cuestiones de sostenibilidad y medioambiente, podían leerse varios artículos donde la tecnología por y para la ecología era la protagonista. Desde el ahorro de hasta un 50% en costes energéticos que posibilitan los centros de datos de última generación como el mega-centro que Microsoft tiene en Dublín, a cómo las mejoras tanto en software como hardware facilitan un mejor estudio sobre las condiciones climáticas y ambientales regionales con el llamado The Swiss Experiment (que investiga las condiciones y cambios en regiones montañosas).
Eye on Earth es otro proyecto en esta última línea, realizado en conjunción con la Agencia Medioambiental Europea, pero mucho más enfocado al dominio público que a la investigación. Se trata de un observatorio online que permite contrastar la limpieza de las aguas destinadas al baño en 27 países europeos (incluyendo todas las playas de España, por ejemplo), así como la calidad del aire. Admite, además, aportaciones de los usuarios, generando así un mapa en tiempo real del estado medioambiental que irá sumando características con el paso del tiempo.
Otros ejemplos a menor escala y más específicos serían, por otro lado, los servicios en la nube o las tecnologías de la virtualización, que ahorran costes en equipos y, por tanto, en el impacto ecológico global de una pequeña o mediana empresa. O, acercándonos también al ámbito del hogar, un sistema operativo que permita a su vez ahorros gracias a una gestión energética más eficiente.
Son solo muestras de cómo las tecnologías de la información pueden ayudar a limitar el impacto que la tecnología, en el sentido más amplio del término, como parte de la actividad humana, tiene sobre el ecosistema global; y a facilitar y mejorar la gestión medioambiental, tanto a nivel de recursos como de conocimiento de los procesos muchas veces imperceptibles que tanto nos afectan como sociedad y especie.
No hay que perder de vista, por tanto, que nuestro impacto sobre el medioambiente es constante, que las acciones y costumbres deben tener continuidad en el tiempo, y que la responsabilidad nos engloba a todos: a las instituciones, a los ciudadanos y a las empresas, como agentes con impacto ambiental, y como proveedores con responsabilidad a la hora de ofrecer productos y soluciones que contribuyan a la eficiencia energética, la sostenibilidad y todas esas palabras que deberían servir para algo más que adornar titulares.
Olvido Nicolás, Directora de Responsabilidad Corporativa
Más:Microsoft y medioambienteRecursos y acciones Personal carbon foot calculator
Microsoft Visual Studio 2010 afronta por fin su recta final: el 12 de abril será lanzado en todo el mundo. Hoy mismo se ha anunciado el próximo lanzamiento en España, en una rueda de prensa ofrecida en Madrid por Enrique Fernández-Laguilhoat (Director de Plataformas y Desarrollo de Microsoft) y Antonio Gómez (Product Manager de Microsot Visual Studio) en la que se ha hablado largo y tendido sobre las principales novedades de la nueva versión de esta solución para desarrolladores.
Éstas, como ha explicado esta mañana Enrique Fernández-Laguilhoat, reposan sobre varios pilares. Por un lado, el soporte a todas las plataformas de desarrollo (Windows tradicional, Web - .NET, Java -, Silverlight, Windows Azure, etc.) para conseguir esa herramienta con que construir nuestra visión de Software+Servicios que sobre lo que se conoce como “las tres pantallas”: ya no se desarrolla solo para PC y web, también para dispositivos móviles e incluso televisión. Visual Studio 2010 pretende acoger esta nueva realidad y cubrir así las necesidades de los desarrolladores (recordad, por ejemplo, que el desarrollo para Windows Phone 7 será gratuito a través de Visual Studio 2010 Express).
Otro de los pilares, y uno en el que la nueva versión hará especial hincapié, es el del testeo, vital para la consecución de una gran aplicación. “Los clientes nos han dicho que no les basta con buenas herramientas de desarrollo. También necesitan buenas herramientas de testing”, comentaba Enrique Fernández durante la presentación. Así, Visual Studio 2010 incluirá toda una batería de nuevas características enfocadas al tester, desde la posibilidad de grabar en vídeo las pruebas (para evitar los casos de “no repro”, la imposibilidad del desarrollador de reproducir los errores localizados, pudiendo éste acceder a una grabación del momento exacto del fallo), hasta la creación de Visual Studio 2010 Test Professional, como unidad independiente específica para probadores, pasando por mejoras como un explorador de código para simplificar y agilizar el análisis durante el desarrollo. “Entramos de forma contundente en el mundo del testing”, comentaba Enrique.
Esto, claro, facilita una mayor alineación con el negocio: mayor productividad, menores costes… Pero lo que buscamos con Visual Studio 2010 es, también, una democratización de la arquitectura de desarrollo. Esta nueva versión pretende alcanzar a todos los roles, incluyendo a arquitectos y probadores, creando resortes específicos para cada papel involucrado en la creación de aplicaciones, e incorporando características como soporte UML, funciones N-Capas (con alertas al diseñador que se salte la arquitectura prefijada), etc.
Hay más, por supuesto: existe una reforma del interfaz de usuario, buscando que el desarrollador pueda desempeñar su trabajo de la forma más sencilla y eficiente posible, las ediciones se han reducido a tres (Professional, Premium y Ultimate), concentrando funcionalidades y mejorando la oferta, se ofrecerá valor también a través de las suscripciones MSDN…
Me encantaría poder desentrañar aquí todos los detalles de un Visual Studio 2010 que ya llama a nuestra puerta, pero resultaría sin duda demasiado extenso. Así que me conformaré con invitaros a estar atentos al ya mencionado lanzamiento mundial, el 12 de abril, tras el cual se realizará por varias ciudades de España un roadshow del que confirmaremos fechas aquí mismo y que hará lo que no podemos hacer en este blog, ahora. La cita en Madrid contará, además, con Jason Zander, General Manager de Visual Studio.
Y una última recomendación para los más tecnófilos: el blog del propio Jason Zander, donde éste analiza las novedades de Visual Studio 2010 en profundidad, repasando sus funcionalidades favoritas. Una lectura para iniciados que ofrece una visión más en detalle de esta solución que, estamos seguros, será el origen del código de muchas de las aplicaciones futuras.
Aprovechando que en Bitelia y Genbeta se hacen eco de ello, no está demás, en esta tarde de duro lunes que va camino de terminar, que os hablemos de OfficeTalk, uno de los experimentos más recientes de Microsoft Office Labs.
Los más curiosos en temas de Microsoft sabrán que Office Labs es una especie de repositorio de ideas de la casa, donde tienen cabida desde prototipos, hasta discusiones o conversaciones sobre la actualidad y, más importante, el futuro tecnológico, pasando por estudios, demos, tests, etc. Uno de los últimos temas propuestos en Office Labs es el de las redes sociales como herramientas útiles en el entorno laboral. Es decir, dentro del entorno laboral, y no solo como herramienta de comunicación hacia el exterior.
De esta premisa surge OfficeTalk, una herramienta piloto de microblogging dentro de la empresa, que Office Labs ha lanzado con intención investigadora. De distribución muy limitada, su objetivo es explorar los posibles usos y dinámicas de lo que sería una aplicación similar a Twitter dentro de una oficina. Ya ha estado funcionado internamente, y ahora se abre la participación a un pequeño número de usuarios, seleccionados a través de una encuesta, para comparar resultados y comportamientos en otros ecosistemas laborales.
La pregunta es: ¿qué utilidad véis a las redes sociales como herramientas internas en una oficina, entre trabajadores?
Hablábamos ayer (parafraseando al célebre poeta) de tablets y… bueno, tablets poco ortodoxas. Chistes y parodias aparte, lo cierto es que los últimos diseños en este ámbito apuntan a cómo entenderemos, seguramente, los ordenadores portátiles en el futuro (junto con los smartphones, vaya). O, al menos, a cómo crecerá la diversidad del ecosistema informático en poco tiempo, ofreciendo algo específico para cada tipo de usuario y necesidad.
Se apuntan ya muchas claves, y los ebooks son otro pilar de esta construcción, de cómo se adaptarán las costumbres a la tecnología que viene, y cómo ésta se adaptará a aquéllas en un sistema retroalimentado multilateralmente excitante y prometedor. Y es fácil echar la vista atrás un poco y repasar mentalmente cuántas actividades se han visto matizadas, cuando no directamente mejoradas, con el acceso a ciertas tecnologías: la agenda personal, el tomar notas en una reunión, las presentaciones de negocios (adiós pizarra, hola “ppt”), las comunicaciones a distancia… la composición musical… ¡la cirugía!
Sin adentrarnos en cuestiones de vida o muerte (si me permitís la frivolidad), la tecnología ha venido intentando, por un lado, imitar actividades humanas – realizadas con otras tecnologías más tradicionales - y, por otro y en paralelo, mejorar precisamente esas actividades en cuestiones como la precisión, la productividad, el coste en tiempo, etc.
Sin embargo, sigue habiendo ámbitos en que, como aquel pueblecito de irreductibles galos, la tecnología parece no penetrar. Por ejemplo, el dibujo, o la pintura. Cualquier aficionado al arte o a los cómics (ya que los mencionamos) sabrá lo insatisfactorias en términos generales que vienen resultando para un ilustrador las herramientas que la informática ofrece. Sí, es cierto que, en el mundo del cómic, el coloreado digital, incluso el dibujo y trabajo sobre superficies táctiles, vienen siendo cada día más comunes. Pero, ¿hasta qué punto las nuevas tecnologías son capaces de ofrecer el abanico de técnicas y resultados que la pintura y dibujo con técnicas tradicionales permiten? ¿Qué combinación de hardware y software alcanza la complejidad de un brochazo, la viscosidad de la pintura, la diversidad de texturas que se pueden alcanzar combinando materiales…?
La respuesta bien podría tener ya nombre y apellidos: Project Gustav. Desde Microsoft Research llega este prototipo, un sistema de pintura que busca aprovechar la potencia de las máquinas actuales y sus procesadores gráficos, combinada con las posibilidades de los interfaces naturales, para recrear con todo el detalle y realismo posible la experiencia del dibujo y el arte tradicional.
Podríamos hablar mucho sobre los complicadísimos algoritmos que maneja el prototipo, de la complejidad en el grado de simulación que alcanza. Pero no me creeríais si no lo vierais con vuestros propios ojos. Y este vídeo es la mejor presentación de un sistema que realmente permite que sean el arte y la creatividad del usuario los que hablen…
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