Hay un post que repito de vez en cuando, y que creo que lo seguiré haciendo durante un tiempo, tanto por aquellos que nunca lo hubieran leído, como por referirse a un tema de permanente actualidad … y necesidad !!!.
Nuestro anterior jefe en Microsoft Corporación, el WorldWide Technology Officcer, Jonathan Murray, organizó un intenso Workshop interno, dirigido al colectivo mundial de Directores de Tecnología (o Technology Offifcers) de Microsoft, es decir, unos 60 colegas de todo el mundo.
En pleno Sillicon Valley, a escasos kilómetros de la Universidad de Berkley, nos reunimos en Hotel The Claremont Resort & Spa, de Berkley, San Francisco (es de estos hoteles que solo hueles cuando te los pagan, pero que cuando digo “hueles”, es que literalmente no los “catas”, porque por lo general, poco tiempo te dejan para disfrutarlos) en torno a una agenda de lujo, muy muy trabajada y cuidada por Jonathan Murray, que desde aquí le doy de nuevo las gracias.
Por ahí desfiló lo mas florido y granado del Sillicon Valley con quienes tuvimos la oportunidad de charlar, intercambiar impresiones, y sobre todo APRENDER durante un largo e intenso día (mientras algunos alumnos de la Universidad de Berkley se acomodaban como podían en el suelo, alrededor de la sala en la que transcurrió el encuentro, tomando notas como posesos); CEOs de incubadoras de negocio, Presidentes de foros económicos etc.., dirigidos magistralmente por Jonathan y por John Zysman ( Professor of Political Science, UC Berkeley, -Co-Director of The Berkeley Roundtable on the International Economy (BRIE)).
Algunos de los nombres que tuvimos la oportunidad de conocer: Martin Kenney, Michael Borrus, Sean Randolph, David Hodges, William Spencer, Jay Stowsky, Peter Cowhey, Eric Brewer, Eugene Wong, Kenji Kushida, Jessica Rothenberg, George Scharffenberger, Kiren Aziz Chaudhry …
Y aquí,mas detalle sobre quienes son estos brillantes personajes.
Tratamos muchos temas cuya descripción excederían el tamaño razonable de un post, pero con la intención de compartir algún contenido que creo de utilidad e interés, me llamaba especialmente la atención, (y porque no decirlo, me producía cierta sana envidia), la tradicional excelente relación Universidad-Empresa como motor permanente de auténtica innovación y progreso.
Estos fueron algunos de los temas que David A.Hodges, de la University of California at Berkeley y cuyo perfil podéis encontrar aquí, expuso al respecto de lo que, en su opinión, y en base a su amplia experiencia, explica el indiscutible éxito de la cooperación Universidad-Industria como fuente de innovación, progreso y desarrollo económico en los EEUU.
Este post solo tiene la intención de compartir parte del contenido de esa reunión. Me sirve para recordar los temas mas importantes, pero sobre todo compartirlo. De nada vale que se quede solo en mi cabeza.
No es un recetario de nada, ni tiene mayor pretensiones, pero si merece la pena unos minutos de lectura de especialmente aquellos que tengan alguna responsabilidad o función en facilitar la relación Universidad-Empresa. A fin de cuentas se basa en la experiencia personal de uno de los muchos protagonistas y testigos del envidiable éxito que las relaciones Universidad-Empresa tienen en Estados Unidos.
La historia norteamericana, está plagado de grandes éxitos a este respecto, y podríamos poner algunos ejemplos muy reconocibles, aunque a la sombra de estos grandes, existen muuuchos mas:
Siguiendo esta línea temporal, cabría destacar a continuación la Bayh-Dole Act del Congreso de los US desde 1980, que entre otras muchas cosas, introduce un factor clave que es proporcionar a las Universidades y pequeños negocios, el control sobre la propiedad intelectual de las invenciones que obtengan en proyectos financiados por el Gobierno Federal.
En 1981 es igualmente relevante el UC MICRO Program, establecido por la Universidad de California y cuyo propósito es soportar la investigación innovadora en tecnología microelectrónica, sus aplicaciones en ciencias de la computación e información y sus necesarias relaciones con otras disciplinas científicas. Literalmente de la propia WEB:
“The MICRO program is meant to seed an active collaboration between UC researchers and their industrial counterparts. State and industry jointly fund the research projects. Each faculty member is responsible for obtaining a prior commitment from an industrial company to support part of the cost of the project. The State, through UC, makes a cash contribution of its own, and the University, in addition, waives all overhead on both the industrial and the State cash contribution. The research is carried out at UC by faculty and their students.”
Y si llegamos hasta el 1996, tenemos otro ejemplo como las “Discovery Grants” que establecen un marco de colaboración entre Universidad, sponsors y en este caso, el estado de California. Merece la pena seguir el link para aquellos especialmente interesados en este tema.
Obviamente existen muchas más iniciativas, pero creo que estas eran especialmente destacables y tampoco pretendo en este post dar un listado de becas americanas, sino mas bien exponer factores que pueden llevar al indiscutible éxito que estas cooperaciones tienen para la industria, la universidad, la economía, el desarrollo, la educación, y la vida de los ciudadanos.
Es evidente que no solo la disponibilidad de becas es suficiente. Existen otros factores, algunos de ellos tan mundanos y obvios, como finalmente determinantes, y otros culturales (importantísimos y determinantes ... pero no infranqueables)
Vamos a por ello:
Objetivos de la investigación colaborativa
Factores de éxito para la cooperación Universidad-Industria
Otros factores importantes
¿Cuáles son los incentivos para los profesores?
¿Cuáles son los incentivos para la Industria?
Experiencias de compartición que aumentan el éxito cooperativo
Los socios deben permanecer de acuerdo en los objetivos
Las expectativas que se tienen de las patentes de la Universidad, son en su mayoría incorrectas:
La gestión de patentes tiene objetivos diferentes entre la industria y la universidad:
Para la industria:
Para la Universidad:
Y vamos a ver ahora algunos datos interesantes, referentes a 10 Campus de la Universidad de California durante el año 2006.
En cualquier caso, estos son datos generales. Si cerramos el foco a las políticas de propiedad intelectual, referidas a las ciencias físicas y de computación, vemos muchas peculiaridades (muy diferentes de las ciencias medicas o farmacéuticas por ejemplo). Veamos:
Y si los resultados van al dominio público…?
¿Qué obtienen los socios de la Industria?
¿Y la Universidad?
Pues por ejemplo la experiencia en microelectrónica, comunicación, computación y software desde 1980 hasta el presente de la universidad de UC Berkeley le ha traido:
Y como se llevan al mercado las nuevas tecnologías
Nuevos caminos para llevar nuevas tecnologías al mercado
Otro dato interesante es la distribución de start-ups hasta Marzo del 2007 de la Universidad de California por categorías tecnológicas:
Es igualmente sorprendente (a mi me lo parece al menos), el número de start-ups fundadas que a lo largo de los años en la universidad de California, permanecen activas. Entre un mínimo del 65% (aquellas fundadas en 1995, aunque eran solo 6 en total) y un máximo del 100% (aquellas fundadas en los años 1986 (2), 1988 (3), 1989 (4), 1990 (3), 1991 (5), 2000 (17), 2004 (28), 2005 (27), 2006 (22). Igualmente curioso ver el máximo de start-ups formadas en plena burbuja de Internet, es decir, año 2001 (38), con 38 startups de las cuales el 90% aun siguen activas.
Los porcentajes de supervivencia son elevadísimos. Parece que el tejido creado, favorece sobremanera el trabajo de los emprendedores y lo acertado de sus planes de negocio.
¿Pero, y como pueden las universidades potenciar ese espíritu emprendedor tan imprescindible?
Espero haberlo transmitido correctamente. El tejido creado ha favorecido adicionalmente algo tan humano, como en este caso fundamental, y es la sana competencia entre los diferentes Campus de la Universidad de California. Stanford, Berkely etc… Mantienen una histórica rivalidad, que a muchos les motiva y empuja de forma especial.
Reitero el objetivo de este post: compartir una experiencia y algunos de los contenidos generados en un exclusivo y privilegiado foro, formado por personalidades de éxito real, y no por teóricos de la palabra. Habréis podido observar un espíritu muy práctico, como se corresponde con el pragmatismo americano, y seguro que no es un modelo a imitar 100%. Pero seguro que hay mucho aprendizaje que si podemos importar. Y sobre todo, desde un modelo de éxito demostrado.
A veces tengo la sensación de que equivocamos los modelos a imitar, por motivos “ideológicos” diferente al de la propia eficiencia buscada, y que nunca deberían interferir en la acción emprendedora.