Nos encontramos desde ayer noche en Zaragoza. El equipo de evangelistas y los que les seguimos como groupies tecnológicos llegamos el día antes del evento. Nos acercamos a la sala en donde tendrá lugar el evento y probamos que todo funcione correctamente, En concreto, audio, video e Internet. Yo, por mi parte, ando siempre como loco por un enchufe en donde alimentar mi portátil. Por suerte, siempre consigo uno en primera fila.
Suerte que nos acercamos ayer noche, porque hubo problemas con las resoluciones de pantalla y sus refrescos y el sistema de proyección. Por un momento, parecieron irresolubles, pero los técnicos del Centro de Tecnologías Avanzadas consiguieron (no me preguntéis cómo), solucionarlo.
Y ya con todo controlado, nos fuimos a cenar de tapas. Dios, ¡qué bien lo paso!. Un servidor, natural de Barcelona, admite que allí tenemos mar, si, pero autenticos bares de tapas, pocos. Y eso hace que la vida sea algo más triste, ¿no creeis? Nos hizo de cicerone Santos Pardos, MVP de virtualzación que hoy suple a Miguel Hernández en la sesión dedicada a la virtualización. Recomendable: Los Victorinos, y en la misma calle estrecha, puerta con puerta, otro del que no me acuerdo el nombre. De éste segundo, las tapas también fantásticas. Adorable y discreta, la morena de pelo recogido hija del dueño. Y el dueño, experto en ginebras, aguas tónicas, fútbol y seguro que una docena de cosas más, pero no le dimos tiempo. Nos fuimos de retiro a reponer energías.